¿Cómo son los edificios prefabricados de hormigón en altura?

La construcción prefabricada de hormigón también encuentra sus aplicaciones en el segmento de la edificación en altura. Pero, ¿qué tienen de particular este tipo de edificios? ¿Qué tipos existen? ¿Dónde podemos encontrarlos? Te lo contamos todo a continuación. 

En primer lugar, los edificios prefabricados en hormigón se valen de los beneficios de la construcción industrializada que, en términos de calidad, plazos, costes y sostenibilidad entre otros, aventajan a las prácticas tradicionales. 

En otras palabras, estos edificios suelen tener el más alto nivel de eficiencia energética, son mucho más rápidos de construir y, debido a su construcción off site, generan menor cantidad de residuos, emisiones de CO2 y contaminación y molestias por ruido. Tanto es así que, si se coordina un proyecto para que el trabajo en obra y la ingeniería se lleven a cabo simultáneamente que la prefabricación de los elementos, el calendario se puede acortar entre un 30% y un 50%.

Por lo tanto, en un proyecto de gran envergadura, como puede ser un edificio residencial de más de 25 plantas, el tiempo de ejecución es un asunto de gran relevancia. y es así, porque cuanto más se acorten los plazos, antes se puede poner a disposición del cliente y darle uso. 

Retomando la pregunta inicial, nos preguntamos ¿cómo es la edificación en altura y dónde podemos encontrarla?

Podríamos aventurarnos a decir que las edificaciones más altas son propias de las capitales de provincia, que por cuestiones de concentración de habitantes, de empresas o por ambas razones, requieren más a menudo de este tipo de proyectos. 

Sin embargo, si siguiésemos esta teoría, podríamos caer en el error, puesto que son varios ejemplos, como los de Ponferrada, Torrelavega o Benidorm, los que nos llevan a levantar la mirada unos cientos de metros para encontrar el último piso de un edificio. 

Además, no es necesario pensar en rascacielos ya que, la edificación en altura se puede considerar a partir de las 4 plantas. Requerimientos técnicos, constructivos o de eficiencia energética nos llevan a hablar de una categoría diferente, que puede responder a multitud de usos. 

En este punto, respondemos otra de las preguntas más frecuentes: ¿para qué se construyen edificios prefabricados de hormigón en altura? 

Dependiendo de los usos para los que estén previstos estos tipos de edificios, podemos encontrar:

  • Edificios de uso público, como hospitales, escuelas o centros deportivos.
  • Oficinas y viviendas de alquiler 
  • Vivienda social
  • Residencias estudiantiles

Además de estos, podemos encontrar otras muchas aplicaciones de vivienda en altura, puesto que la construcción industrializada admite cualquier proyecto residencial, como hoteles, albergues, academias… 

El sistema de construcción industrializada en base a sistemas prefabricados de hormigón está en pleno desarrollo y le auguramos un gran futuro, con aplicaciones donde, nos atrevemos a aventurar, que la altura no supondrá un obstáculo. 

Construcción industrializada para ciudades que crecen

Los beneficios de la industrialización como respuesta a las nuevas necesidades que demandan las ciudades al crecer a lo largo de su vida

¿Qué sería una ciudad sin las personas que la habitan? Una red de infraestructuras, públicas y privadas, vacías de propósito. Y es que, lo que hace una ciudad son los ciudadanos, y la arquitectura debe estar a su servicio. 

Bajo este paraguas de adaptabilidad, y según las necesidades del momento, queremos resguardar, lo que la innovación en técnicas constructivas nos ha traído de unos años a esta parte: la industrialización. Según apuntaba El Clúster de la Edificación a principios de verano, la demanda de la construcción industrializada, sobre todo en el segmento de la edificación unifamiliar, es cada vez mayor. Tanto es así que, en palabras del Clúster, “alcanzará el 40% del total de las casas construidas para 2030, pasando de las 850 unidades actuales a las 7.500 para el citado año”.

Pero, ¿cómo encaja la construcción industrializada en esa necesidad de adaptación? 

Como toda innovación, la industrialización nació como respuesta a uno de los problemas más representativos del sector: la fluctuación de los plazos de entrega de una edificación. La construcción tradicional, o como se ha construido desde siempre, se basa en levantar un edificio en el lugar donde éste va a estar ubicado. Desde preparar el terreno, trasladar las materias primas y el equipo humano, hasta el desfile de gremios, para ver cómo poco a poco, la obra muestra pequeños avances en su desarrollo. A lo que hay que sumar que, muchas veces, se ve paralizada por las inclemencias meteorológicas de cada zona, porque no permiten realizar los trabajos necesarios con total garantía y seguridad para los equipos materiales y, sobre todo, personales. 

Ante esta situación, los procesos industrializados han solucionado gran parte de estos imprevistos trasladando la fabricación de los elementos del edificio a la fábrica. De este modo, desde un entorno controlado (dónde todos los procesos están calculados y, además, se suceden de manera simultánea, a diferencia de lo que ocurre a pie de obra), se consigue cumplir con una serie de garantías que de otra forma no sería posible: una construcción rápida y ágil.  

¿Levantar los elementos estructurales del edificio mientras, al mismo tiempo, se fabrican las placas de la fachada? Gracias a la construcción industrializada es una realidad, más que habitual, para las empresas de prefabricados de hormigón que siguen esta técnica. 

Así, con la ayuda de la industrialización, también hemos podido ver cómo las empresas implantan políticas de gestión de personal mucho más respetuosas e inclusivas con todos los trabajadores, especialmente con los equipos de mujeres que, por la idiosincrasia de la construcción, se se encuentran con mayor frecuencia excluidas de este sector. 

Si a estos beneficios sumamos la reducción de plazos y la versatilidad que ofrecen las viviendas industrializadas con elementos prefabricados de hormigón, vemos cómo la industrialización es una magnifica respuesta a las necesidades cambiantes de una urbe. 

Afirmar que un edificio industrializado se levanta como si de un lego gigante se tratase, sería faltar a la verdad, puesto que es un proceso mucho más complejo, que implica grandes requisitos técnicos. Sin embargo, las posibilidades de ampliación y reutilización a partir de sistemas prefabricados de hormigón podrían encontrar en este símil su reflejo. 

Pongamos como ejemplo un proyecto de rehabilitación de un edificio, ubicado en el centro de una ciudad, que incluye la ampliación del mismo para aumentar la oferta residencial del municipio. Una solución, basada en la construcción a partir de elementos prefabricados de hormigón, sería la ampliación vertical. Expansión que consistiría en la construcción de varias alturas sobre la ya existente azotea del edificio, a la par que se mejora la eficiencia energética del inmueble.

Si, además, en el proyecto se optase por eliminar las barreras arquitectónicas del edificio -instalando ascensores-, añadir escaleras auxiliares y actualizar la fachada con elementos de hormigón con tecnología fotocatalítica (NoNOx) purificadora del aire, nos encontraríamos con un proyecto de triple impacto: rehabilitación energética, oferta residencial y disminución de las emisiones de CO2. Y todo ello gracias a los sistemas prefabricados de hormigón.

Desde VIVIALT, Asociación desde la que defendemos el uso de la construcción industrializada en edificios de altura, queremos afirmar con certeza que, tanto a día de hoy como en un futuro, son y serán muchas empresas y profesionales los que se decidan por esta técnica constructiva. Las ventajas de la industrialización, así como los beneficios de las prestaciones propias del hormigón, hacen que la construcción industrializada a partir de estos sistemas prefabricados sea una combinación ganadora. 

Vivialt celebra la certificación de construcción industrializada de Tecnyconta

Tecnyconta se convierte así en una de las primeras empresas españolas en lograr la certificación UNE 127050:2021, pionera con Aenor, que acredita el cumplimiento de los requisitos de calidad, comportamiento, fabricación, instalación y verificación de los elementos prefabricados de hormigón para la construcción industrializada. 

La empresa taustana, perteneciente al grupo Consolis, afirma que tiene como objetivo principal satisfacer las necesidades y expectativas de nuestros clientes, siendo la calidad uno de nuestros valores fundamentales.

La industrialización permite controles de calidad desde la propia fabricación de los materiales, impensables en la obra convencional. Cada tipo de hormigón se elabora con las dosificaciones adecuadas, cumpliendo las normativas vigentes y es inspeccionado por el propio laboratorio de la empresa, en este caso Tencyconta. El alcance de este control afecta a toda clase de materia prima con la que se trabaje y todo producto originado en las distintas plantas de hormigón; permitiendo potenciar así sus propiedades hasta el máximo nivel.

Los elementos prefabricados de hormigón constituyen una de las categorías de productos de construcción más normalizadas. Estos elementos pueden combinarse entre sí, además de con otros, para configurar total o parcialmente sistemas industrializados más complejos destinados a la construcción de edificios. 

La mayoría de estos productos prefabricados están ya normalizados para garantizar sus prestaciones. Sin embargo, hasta la llegada de esta certificación, no se había diseñado un esquema normativo que cubriera los sistemas normalizados para edificación. 

Gracias al compromiso de UNE, por una parte, y de empresas como Tecnyconta, por otra, se garantiza el cumplimiento de una serie de requisitos que dotarán a los sistemas industrializados de las características y prestaciones necesarias para cumplir con los más altos estándares de comportamiento, fabricación, instalación y verificación de la vivienda industrializada. 

Desde VIVIALT, apoyamos todos los esfuerzos que nuestras empresas asociadas realizan para la defensa y promoción de las garantías de la construcción industrializada, y esta certificación lo demuestra. En esta línea, no podemos dejar de recalcar que, en términos de calidad, plazos, coste-valor, productividad, seguridad y sostenibilidad, la industrialización arroja ventajas. 

Seis iniciativas sostenibles para el desarrollo de la construcción

Una de las apuestas para reducir el impacto medioambiental es el desarrollo de la construcción sostenible, aquella que utiliza métodos, materiales o tecnología destinados a reducir al máximo el consumo. Bajo esta premisa, la construcción industrializada lleva gran parte del camino recorrido, puesto que su modelo de producción en fábrica, en entornos controlados, optimiza el uso de materiales, energía y transporte. 

Aún con ello, existe una corriente dentro de este modelo de construcción que quiere apostar al máximo por reducir su huella medioambiental y ser lo más sostenible posible. Ejemplo de ello son las iniciativas que nuestros asociados están desarrollando y que os contamos a continuación. 

Objetivo neutralidad climática en 2025, por Consolis 

La pasada semana Consolis, empresa matriz a la que pertenece nuestra asociada Tecnyconta, se comprometía a establecer objetivos de CO2, en línea con Science Based Target Initiative, y alcanzar la neutralidad climática en 2025. 

Como apuntaban desde la compañía constructora “con hechos, no con palabras, damos este paso para convertir nuestra estrategia empresarial en acción, en línea con la última ciencia climática”. De esta manera, impulsan el desarrollo de la construcción sostenible en pro de la mejora de los edificios y la sociedad en sí misma. Una apuesta empresarial para el bienestar de ahora y las generaciones futuras. 

Siguiendo con la voluntad de reducir la huella ambiental, Tecnyconta, empresa integrada en Consolis, hace todo lo posible para reducir su impacto y caminar hacia una empresa climáticamente neutra. Prueba de ello, es su planta de Tauste que, tal y como explican, se abastece íntegramente de generadores de energía limpia. 

Viviendas eficientes, por Modular Home 

La eficiencia energética en los edificios ayuda a mantener el confort y los servicios energéticos en un edificio con un consumo energético óptimo. El resultado es un reducido impacto ambiental del edificio gracias a la reducción de las emisiones de CO2 y un comportamiento sostenible del edificio durante su uso.

Un adecuado aislamiento, una correcta orientación, por ejemplo, abrir la casa al sur y cerrarla al norte, el uso de electrodomésticos y bombillas de bajo consumo son factores que determinan que la casa sea eficiente y pueda valorar al máximo la energía. Estas son las premisas que sigue Modular Home, empresa asociada de VIVIALT, en el diseño de sus viviendas prefabricadas de hormigón. Todo ello, pensando en que éstas cumplan con los requisitos de eficiencia, economía y durabilidad para ser una opción constructiva alineada con la protección del medio ambiente. 

Optimización del transporte, por Roansa

Otro de los beneficios medioambientales de la construcción industrializada en altura está directamente relacionado con la forma de producción y transporte. Gracias a la fabricación en entornos controlados e industrializados, las empresas transportan directamente de la fábrica a la obra optimizando los traslados. 

Nuestra empresa asociada Roansa dispone de su propio sistema de transporte que les permite, como ellos apuntan, “trasladar los paneles de grandes dimensiones hasta su emplazamiento definitivo con la máxima seguridad.” Se trata de camiones adaptados para colocar paneles en su parte central, aprovechando todas las alturas admisibles. Una vez allí, la descarga se realiza directamente y sin intervención de grúa. 

De esta forma Roansa garantiza las mínimas manipulaciones, gana en sostenibilidad y en eficiencia.

Tecnología para limpiar el aire, de Prehorquisa

Otra de las claves sostenibles reside en la tecnología utilizada en la construcción en sí misma y en los sistemas prefabricados de hormigón. En esta línea, Prehorquisa introduce la tecnología NoNOx que tiene propiedades para limpiar el aire, y dota así a sus elementos constructivos con una doble función. 

Gracias a la aplicación de esta tecnología en las fachadas de los edificios, se degrada la contaminación del aire con la acción de la luz solar y la lluvia. De esta manera, las fachadas NoNOx combinan los diseños del arquitecto con la tecnología verde para las áreas urbanas, tan necesaria a día de hoy, para contribuir a la sostenibilidad.

Innovación para la sostenibilidad, Hormipresa

En línea con las iniciativas sostenibles podemos destacar Metabuilding Labs. Este es un proyecto europeo que se esfuerza por aprovechar el potencial de innovación de las empresas en el sector de la construcción al reducir las barreras de entrada, y de esta manera lograr el objetivo COP21 de energía casi nula. 

Entre las empresas aliadas, se encuentra Hormipresa que, en su apuesta por la sostenibilidad, “tiene el objetivo de optimizar sus soluciones constructivas, utilizando las tecnologías más punteras y cumpliendo con los objetivos europeos de sostenibilidad”, tal y como explican en su web. 

Certificación de la sostenibilidad, Pretersa-Prenavisa

Hablar de sostenibilidad, también implica cumplir con una serie de requisitos técnicos de calidad, seguridad y medio ambiente. En este ámbito, podemos poner como ejemplo de ello a nuestra empresa asociada Pretersa-Prenavisa que, no solo cumple con los más altos estándares, sino que está certificada por ello. Porque la certificación es sinónimos de sello garante de cumplimiento de los requisitos. 

Como apuntan en su web, “en cumplimiento de nuestros compromisos con el medioambiente y el desarrollo sostenible, en Pretersa-Prenavisa hemos sido pioneros dentro del sector de la construcción industrial, controlando y minimizando las emisiones de CO2 a la atmósfera.”

Entre sus certificaciones, destaca en materia sostenible el Sistema de Gestión Ambiental según ISO 14001, un estándar internacional que permite a las empresas demostrar su compromiso con la protección del medio ambiente mediante la gestión de los riesgos ambientales asociados a las actividades realizadas. 

El auge de la vivienda industrializada en altura conlleva la mejora de los estándares de calidad en la construcción

La vivienda industrializada ha estado presente en el sector desde hace años y los expertos reunidos por la consultora DoubleTrade coinciden en que se está a las puertas de un nuevo salto en su relevancia gracias al volumen y prestaciones de construcciones que optan por este sistema. Esta es la conclusión alcanzada en una webinar que reunió a cerca de 250 personas interesadas en conocer los próximos pasos que dará el sector de la construcción en España.

La ponencia de Antonio Tovar, gerente de la asociación Vivialt, evidencia el cambio de paradigma que experimenta la construcción basada en las ventajas del uso de sistemas prefabricados de hormigón. Este creciente proceso constructivo permite alcanzar unos estándares de calidad y eficiencia de los que se beneficiarán los hogares  de nuestro país, durante su vida útil, que será muy superior a los construidos de forma convencional 

Según Tovar, los resultados de este modelo son superiores a los de la construcción convencional, dado que al industrializar se agiliza el proceso, se racionalizan los esfuerzos planificando la actividad con personal más cualificado y se acortan los plazos de entrega. “Las viviendas industrializadas permiten ejecutar un proceso más definido en un entorno controlado que evita muchos problemas y mejora la calidad de las construcciones”, explica el representante de Vivialt.

Pero las ventajas de este proceso no se limitan a un ahorro de tiempos y a un incremento de calidad. Como expone Tovar en la ponencia, la supervisión a la que se puede someter el proceso de montaje hace que se alcance una precisión superior y que se orienten unos procesos más automatizados, con el añadido de conseguir un ahorro de materiales innecesarios y reduciendo residuos. Todo ello con unos precios de ejecución cerrados que no varían tanto como la habitual diferencia entre presupuesto y coste final de la construcción convencional, dada la predecibilidad de plazos de ejecución, mucho menos afectados por circunstancias adversas que los desarrollados en plena obra. 

Las edificaciones industrializadas en altura, construidas a partir de elementos prefabricados de hormigón estandarizados y elaborados previamente en fábricas, reducen los plazos de ejecución, suponen un importante ahorro de costes durante toda la vida del edificio y mejoran la sostenibilidad en el sentido más amplio del concepto de los inmuebles. Este modelo constructivo ofrece, entre otras, ventajas en términos de sostenbilidad al generar un menor impacto medioambiental y buscar un aprovechamiento energético más eficaz.

Xavier Piccinini, director general de DoubleTrade España, actuó como moderador de un coloquio con el que se dibujó un boceto del futuro hacia el que se encamina el sector de la construcción en España aprovechando diferentes tecnologías en auge. En esta línea, DoubleTrade ha desarrollado un servicio de asesoramiento para que las empresas reciban nueva información detallada y adaptada en base a los materiales que aparecen en el visado de la obra, lo que rentabiliza su actividad comercial.

DoubleTrade es una consultora especializada en el suministro de información empresarial para la generación de oportunidades de negocio facilitando el acceso a obras privadas y licitaciones públicas de todos sus socios. Ahora, con exitosas webinars como esta, la firma pretende aportar un apoyo más de inteligencia comercial a todas las empresas que opten por aprovecharse de sus servicios.

Si quiere ver la ponencia completa, haga click aquí

Vivialt participa en el Curso de Técnico Especialista en Construcción Industrializada del COAAT Madrid

VIVIALT ha participado en las sesiones del Curso de Técnico Especialista en Construcción Industrializada por el Hub Tecnológico y la Escuela de Edificación del Colegio Oficial de Aparejadores y Arquitectos Técnicos de Madrid celebradas los días 4, 5 y 10 de marzo en Madrid. Celebrado en formato virtual, se realizó una presentación de las ventajas de la construcción industrializada en altura mediante elementos prefabricados de hormigón.

En las sesiones también participó ANDECE, la patronal de los prefabricados de hormigón, que expuso los criterios de diseño de sistemas y componentes en base a hormigón prefabricado.

En el marco de este encuentro, se ha incidido en los aspectos de mejora que incorpora la industrialización del sector de la construcción, en comparación con las técnicas tradicionales, donde la fabricación se traslada a entornos controlados en fábrica incorporando garantías de calidad, económicas, energéticas y medioambientales. 

La soluciones constructivas industrializadas con elementos prefabricados de hormigón para edificación y arquitectura presentan las siguientes ventajas: 

  1. Definición del proyecto. Las etapas de un proyecto de construcción industrializada están claramente definidas, desde la fase primaria de definición, por lo que se reducen significativamente las posibilidades de cambios a lo largo de la ejecución. 
  2. Calidad. Existe un mayor control, ya que cada pieza tiene su destino, a la vez que se limita la influencia del error humano al sustituir el proceso de producción en la propia obra por el montaje de los elementos prefabricados. 
  3. Mano de obra. La automatización de procesos elimina la dependencia, casi exclusiva, de la capacitación de la mano de obra humana disponible.
  4. Coste. Gracias a la industrialización, se garantizan precios cerrados en proyecto, lo que reduce a su vez el mayor riesgo de imprevistos y desviaciones económicas. 
  5. Tiempo. La definición de las etapas del proyecto que permite la industrialización consigue un mayor grado de cumplimiento en la planificación de la obra, una rápida apertura de tajos para otros gremios y una menor dependencia de las condiciones climatológicas. 
  6. Materiales. La fabricación en entornos controlados produce una menor generación de residuos y una optimización de los materiales necesarios. 

En definitiva, la edificación industrializada se trata de un producto fabricado de acuerdo con una norma específica, en un lugar distinto de su localización final de uso, protegido de las condiciones ambientales adversas durante la fabricación y que es resultado de un proceso industrial controlado, tanto en calidad como en plazos de entrega. 

Proceso industrializado que, al utilizar elementos prefabricados de hormigón, integra todas las prestaciones de este material universal: producción local, buen comportamiento global (mecánica, durabilidad, térmica, resistencia al fuego, acústica, ruido aéreo…) y capacidad de incorporar nuevas materias primas para, entre otros, ajustarse a las demandas de sostenibilidad actuales.

VIVIALT, representada por su gerente Antonio Tovar, defiende, junto a sus socios de ANDECE, la estrategia y visión de futuro del sector hacia la industrialización de procesos que buscan garantizar los máximos estándares de calidad, eficiencia y sostenibilidad para toda la industria de la construcción. 

5 claves de la edificación industrializada con hormigón en eficiencia energética

La industrialización de la construcción consiste en la realización de elementos prefabricados en fábrica que son trasladados y ensamblados en obra. Este tipo de construcción tiene múltiples aplicaciones: industrial, logística, residencial… y  aporta numerosos beneficios que aplican desde la calidad del producto, hasta los plazos de ejecución, sin olvidarnos de la productividad, coste y valor del proyecto o de sostenibilidad.

Con respecto a estos últimos, los beneficios de sostenibilidad de la construcción industrializada, vamos a detenernos en el día mundial de la eficiencia energética. 

La edificación industrializada con prefabricados de hormigón ofrece, en términos de eficiencia, las siguientes prestaciones: 

Reducción del consumo de energía

La activación del componente térmico es un sistema para calentar y refrigerar habitaciones o edificios enteros en el que los registros de calefacción y refrigeración se colocan en componentes de hormigón, mientras se construye el edificio. El uso de esta técnica permite reducir las oscilaciones de temperatura y evita que se produzcan picos, disminuyendo así el consumo de energía. 

Almacenamiento de calor

La clave para la eficiencia energética de los edificios construidos en hormigón reside en la inercia térmica de este material. Gracias a esta propiedad, el hormigón es capaz de almacenar calor y mantener el confort del ambiente interior. 

La capacidad de almacenamiento de los componentes de hormigón puede utilizarse con la activación de componentes solares y térmicos o con la combinación de fotovoltaica, bombas de calor y activación de componentes.

Control de las pérdidas de energía

La fachada representa un sistema crucial en garantizar una eficiencia energética adecuada del edificio, ya que a través de ella se pierde en torno al 50% de energía. En edificios de altura, la exposición a los cambios de temperatura es mucho mayor que en estructuras menores, por lo que el diseño de las fachadas es un punto clave. Los cerramientos con paneles de hormigón aportan dos características importantes para lograr la máxima eficiencia energética: resistencia térmica e inercia térmica. 

Adaptación de los elementos 

Con el diseño prefabricado existe la oportunidad de incluir elementos adaptables para usos a largo plazo, como piezas de distribución y energía para mejorar los espacios. De este modo, se obtienen resultados de mayor calidad y durabilidad que se adaptan a necesidades concretas.

Calificación energética más favorable

La inercia térmica del hormigón aprovechada en muros y forjados prefabricados, combinada con otras estrategias de diseño, permite una mejora de la calificación energética frente a soluciones más tradicionales de construcción.

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